sábado, 25 de mayo de 2013

Jueves

5 de Enero de 2004
Me levanté como todas las mañanas a las 5:30. Me desperecé y decidida entré al baño para darme una ducha, luego me arreglé y bajé a desayunar lo mismo de siempre, un café con tostadas. Cuando ya estaba preparada me dirigí hacia la estación de tren para poder ir al trabajo, tomé el de las 7 20. El vagón estaba casi vacío y pude tomar asiento. A lo lejos noté que en el de al lado se sentaba en diagonal mío un chico que aparentaba mi edad, se podía ver que era guapo, no pude descifrar el color de sus ojos pero su pelo era oscuro y llevaba puesto un traje gris. No sé porqué no le quitaba los ojos de encima. En una de mis tantas observaciones hacia él, nuestras miradas se encontraron, de pronto la desvié y me sonrojé. Luego de 2 estaciones más llegué a mi destino.     

16 de Enero de 2004
Han pasado ya varios viajes en tren que lo he vuelto a ver, él sigue estando tan guapo como siempre pero nuestras miradas no han vuelto a cruzarse y eso me entristece. ¿Por qué me pondría triste por una persona que ni siquiera conozco? Es obvio que alguien como él no se fijaría nunca más en mí, no soy como todas las mujeres que frecuentan en ese transporte, ellas son mucho más lindas y yo... yo soy desarreglada y algo tonta que ni siquiera puede ir a preguntarle su nombre o pasarse de vagón para averiguar su color de ojos.

20 de Enero de 2004
Hoy ha ocurrido un milagro, o algo parecido, mi hombre misterioso se ha sentado en frente mío, no creo que se haya dado cuenta de mi existencia porque simplemente soy otra persona que frecuenta en ese tren, a menos que haya notado mi poca habilidad para disimular las miradas que le daba. 

2 de Febrero de 2004
Me resulta extraño que hayan sido ya varias ocasiones en las que nos hemos sentado en frente, por lo menos  sabe que existo. Todavía no pude saber como se llama, pero la duda del color de sus ojos me la he sacado. Son verdosos, los cuales dependiendo de la luz se le ponen avellana. Es mucho más guapo de lo que creía.

15 de Febrero de 2004
Este día decidí colocarme la falda que más me gusta, ojalá supiera el efecto que provoca en mi. Lo raro es que nunca en este tiempo de viaje compartido hemos cruzado palabra, sólo las miradas alcanzan para comunicarnos. 

1º de Marzo de 2004
Hubo una escena hoy que me inundó el corazón, subió al tren, se sentó en frente mio como todas las mañanas, me lanzó una sonrisa tímida y yo se la devolví como hemos hecho durante varias semanas, esta ha sido nuestra forma de decirnos "Buenos días", luego de eso se apoyó mirando hacia la ventana y lazó un bostezo hacia el vidrio. Me pareció demasiado tierno, no pude evitar sonreír, me miró; lo miré y me sonrojé, suspiró y desvió su mirada hacia la ventana de nuevo.

11 de Marzo de 2004
Hoy me levanté a las 5 30 de la mañana para desayunar e irme a trabajar tomando el tren de las 7 20, luego de unas estaciones subió el hombre con el cual sólo me he comunicado a través de miradas, se sentó en frente de mi,  hicimos nuestro ritual de miradas, el viaje estaba tranquilo hasta que escuchamos estruendos, supe en ese momento que algo no estaba bien, al ver lo que sucedía reuní todo el coraje que tenía en mi cuerpo y lo llamé por su nombre, hace varios días había escuchado una conversación telefónica que estaba teniendo y lo nombraron. Me miró y se acercó para mi asombro, me confesó que desde el primer día que me había visto dejó de tomar el tren directo solo por mi. Al terminar de decir eso me tomó la mano y de pronto todo se volvió oscuro, con las pocas fuerzas que tenía le pude tomar la cara y probar sus labios por primera y última vez. Luego se acercó hacia mi oído y me susurró un "Te quiero", lo volví a besar y no supe nada más de él y de mi.

Basado en la canción "Jueves" de La Oreja de Van Gogh